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Terra
La Coctelera

Kevin Carter

Esta fotografía obtuvo un Pulitzer y fue portada de la revista Time.

Su autor fue el sudafricano Kevin Carter, testigo de los numerosos horrores cometidos en nombre de una tierra en descomposición. Sus imágenes, crudas, directas y sangrantes para la conciencia del ciudadano occidental, fueron durante años responsables de que en el primer mundo no se olvidaran todas las culpabilidades.

En 1994, Carter tomó la fotografía que le hizo pasar a la historia, la imagen que escenifica todas nuestras depravaciones: el buitre esperando a que la moribunda niña concluyese su camino. En ese momento Kevin Carter traspasó las fronteras que separan al periodismo responsable de la rapiña.

Carter no ayudó a la niña. A los periodistas se les aconsejaba que no tocasen a los moribundos por riesgo de contraer enfermedades infecciosas, pero no tuvo reparos en retratarla. Su imagen le trajo el éxito, la fama, las críticas (positivas y negativas), la espiral descendente y la conciencia manchada.

El 27 de julio de 1994, Kevin Carter se suicidó. Las palabras en su nota de despedida hablan de dinero, locos del gatillo, heridas, asesinatos. En 1996, Manic Street Preachers compusieron una canción a su nombre, que no en su memoria

John Lennon

El 9 de octubre de 1940, John Winston Lennon nació en Liverpool, Inglaterra. El país se debatía en la Segunda Guerra Mundial, era tiempo de apagones, incursiones aéreas y gran oscuridad. En esa triste mañana de otoño, sin embargo, había calma. Era como si la locura hubiera hecho una pausa para un momento de paz. Su padre estaba en el mar y su madre se sentía incapaz de quedar al cuidado de un recién nacido, por lo que pidió a los tíos de John que se hicieran cargo.

 

La niñez de John fue problemática por el sentimiento de abandono de sus padres y una rebeldía que había desarrollado bajo las estrictas reglas de su tía. Se volvió un estudiante involuntario que prefería hacer dibujos animados y bocetos. No pasó mucho tiempo para que John empezara su propio grupo de skiffle con algunos amigos del Instituto. Una noche después de actuar, uno de los amigos de John le presentó a otro joven músico. John Lennon y  Paul Mac Cartney se conocían. En 1960, Staurt Sutcliffe, George Harrison y Pete Best se habían unido a The Beatles.

 

John se casó con su novia de la escuela secundaria, Cynthia Powell en 1962. Ella dio a luz a su hijo, Julian, ocho meses después. Cynthia leería después sobre el asunto de John con Yoko Ono, y decidió divorciarse. John se casó con Yoko Ono en marzo de 1969. Ambos intentaron muchas veces tener un niño, pero no fue hasta después de varios abortos, que Yoko dio a luz a Sean, en el cumpleaños de John en 1975. Fue entonces que John Lennon desapareció de la vida pública para dedicarse a su familia. En agosto de 1980, John sale del retiro para grabar su primer álbum en seis años.

 

John regresaba a la vida pública, había superado una crisis con Yoko y había comenzado una bonita relación de reconciliación con su madre, parecía haber logrado la felicidad que había buscado toda su vida. El 8 de diciembre de 1980, a alrededor de las 11:00 p.m., John fue disparado por Mark Chapman fuera del edificio de su apartamento, El Dakota. Fue apresuradamente llevado al hospital, pero fue declarado muerto a su llegada debido a una pérdida masiva de sangre. Para muchos, el mundo siguió. Para otros, el mundo se detenía, pues uno de los más grandes héroes de la música se iba de nosotros. Murió el hombre, y nació el mito.

las frases más famosas del cine

1. "Sinceramente, cariño, me importa un bledo", de lo que El viento se llevó.

2. "Le haré una oferta que no podrá rechazar", de El Padrino.

3. "Yo hubiera podido ser alguien, Charley, y no el don nadie que soy ahora", de La ley del silencio.

4. "Toto, me parece que ya no estamos en Kansas", de El mago de Oz.

5. "Aquí me tienes mirándote, chica", de Casablanca.

6. "Vámos, alégrame el día", de Impacto súbito.

7. "De acuerdo, Mr. Demille, estoy lista para mi primer plano", de Sunset Boulevard.

8. "Que la fuerza te acompañe", de Star Wars.

9. "Abróchense el cinturón. Esta va a ser una noche muy movidita", de Eva al desnudo.

10. "¿Me estás hablando a mi?", de Taxi Driver

11. "Lo que tenemos es un fallo de comunicación", de La leyenda del indomable.

12. "Me encanta el olor del napalm por la mañana", de Apocalypse Now.

13. "Amar significa no tener que decir nunca lo siento", de Love Story

14. "La materia de la cual están hechos lo sueños", de El Halcón Maltés.

15. "E.T. teléfono, mi casa", de E.T.

Para mí: "Te lo diré en otra vida, cuando ambos seamos gatos".

thnxs koko 4 the love u gave me

 “Has visto,

verdaderamente has visto

la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa…

Has tocado,

de verdad has tocado

el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás…

Has vivido

como un golpe en la frente,

el instante, el jadeo, la caída, la fuga…

Has sabido

con cada poro de la piel, sabido

que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,

había que tirarlos

había que llorarlos

había que inventarlos otra vez.”

[Para leer en forma interrogativa. J. Cortázar]

recorriéndote

Quiero morder tu carne, salada y fuerte,

empezar por tus brazos hermosos (...)

seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños

ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza hurgando la ternura,

ese pecho que suena a tambores y vida continuada.

Quedarme allí un rato largo enredando mis manos (...)

irte besando, mordiendo (...)

Bajar luego a tus piernas, firmes como tus convicciones guerrilleras,

esas piernas donde tu estatura se asienta

con las que vienes a mí, con las que me sostienes,

las que enredas en la noche entre las mías (...)

Besar tus pies, amor, que tanto tienen aun que recorrer sin mí

y volver a escalarte hasta apretar tu boca con la mía,

hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento

hasta que entres en mí con la fuerza de la marea

y me invadas con tu ir y venir de mar furioso

y quedemos los dos tendidos y sudados

en la arena de las sábanas. (Gioconda Belli)

amanecer de un amor

“Vestirse a toda prisa, botas negras hasta la rodilla, vaqueros de dos colores oscuros, camisa negra con dibujos morados ajustada al pecho, el pelo muy largo, los ojos muy negros. Coger un taxi, luego un autobús, mirar por la ventanilla, llegar rápidamente despacio, esperar su llamada, esperar su mirada, verlo llegar, un beso en la mejilla, un recorrido completo, una bola de nervios, pasear, correr, saltar, sentarse, hablarse, besarse, tocarse, seguir besándose, ignorar la puerta que no abre, el portero que mira inculpador, sentirse Iris en Taxi Driver, beber burbujas, ignorar las inoportunas cortinas, las pulseras tintineando y la nevera vibrando. Descargar años, esperas, tristezas, lágrimas, ilusiones y todo lo que no es amor creyendo que no hay nada que no lo sea. Ver dos personas en un espejo y no reconocerse, bailar, soñar, vestirse sin prisa, botas negras hasta la rodilla, vaqueros de dos colores oscuros, camisa negra con dibujos morados ajustada al pecho, el pelo menos largo, los ojos más negros. Pasear, correr, saltar, sentarse, hablarse, besarse, tocarse, seguir besándose, llegar hasta la playa, recorrer la vereda, ignorar las siluetas que se aman al trasluz, ignorar los mensajes, los avisos, los odios. Mirar el horizonte y esperar. Esperar el amanecer de una vida, el amanecer de un amor. Esperar sin percatarse de que el sol ya está alto, de que salió sin hacer ruido, entre las nubes, iluminando en la sombra.

el reloj del tiempo

"La llamaron Alba porque nació con el alba del primer día del tercer milenio, el 1 de enero de 2000. Desde ese primer día hasta cuantos le han sucedido, siempre despertó con el sol. Nació en un mundo de luz, lejos de las guerras y el hambre, que se sucedían sin cesar lejos de su tierra natal. Todo en su vida era cálido y lento. Aprendió a andar antes de cumplir el mes pero prefirió permanecer tumbada. Su madre se empeñaba en que durmiera siesta porque era lo propio para su edad, pero ella prefería leer a Maupassant y dormir solo cuando el sol hacía ademán de ocultarse.

Un día se entretuvo mirando por la ventana y descubrió a la luna saliendo a pasear. Se enamoró de ella. En su casa y en su mundo todos se escandalizaron. Estaba bien que hubiera amado al sol, pero era diferente que quisiera a la luna, porque la luna era una niña como ella. Pero a Alba le dio igual. Renunció a la luz y empezó a vivir de noche. Conoció el peligro, la oscuridad, los atracos y los llantos, las guerras, la pobreza y el frío. Nada le inmutó. Estaba enamorada. Ya no despertaba al alba, cerraba los ojos con fuerza y soñaba con que acababa el día y llegaba la luna. Deseaba tanto, tanto que el tiempo fuera más deprisa por el día, que el reloj del tiempo acabó estresado, nervioso, y tuvo que tomar una medicación para no girar tan deprisa. Cansado de los deseos de Alba, la citó en su oficina antes de caer la noche y conoció a una Alba vieja, triste y seca. Mientras le explicaba sus razones para no girar más deprisa, apareció la luna en el cielo y Alba volvió a brillar y a sonreir. Tal fue la luz que desprendió, que el reloj del tiempo quedó literalmente cegado, y ya no pudo encontrar sus pastillas nunca más. Fue así como el tiempo quedó acelerado para siempre, aunque gran parte del mundo andaba demasiado ocupado para darse cuenta, y los pocos que lo notaron, lo achacaron al calentamiento global."

 

 Los casos de las almejas hipotéticas (2006)

pongamos un caso hipotético...

"Pongamos un caso hipotético, incierto, aleatorio, fortuito y casual. De esos en los que cualquier parecido con la realidad es totalmente accidental.


Digamos que la protagonista es Paula. El amante de la protagonista, personaje inevitable entre todos los posibles, es un tal Alex, amado, amante y amador. Ellos, amados los dos, se han amado durante largo tiempo. El amor se desgasta, se deteriora, se apolilla y fenece. El suyo, de ellos, parecía que nunca moriría. De hecho no acabó.


Pongamos que Paula conoce a Jon, nuevo en escena, que podríamos imaginar como un joven apuesto de camisas rayadas y zapatillas añejas. Apuesto, profundo, solícito, adinerado, y loco por Paula.

Paula no está loca por él, ni mucho menos, pero le atrae en gran medida. Entonces llega la duda. Acaso en los primeros tiempos de amor con Alex se había ella sentido atraída por algún otro. Habría tenido cabida alguna duda si Jon hubiera llegado en otro periodo de su amor con Alex. Paula no está dispuesta a cultivar un amor dañado, y con el pecho partido en mil, se despide de Alex con un hasta siempre.


Alex, con su amor arrancado, su pena partida, se queda solo.


Paula, con su amor impreciso, su alma turbada, se queda sola.


Jon, con su amor no atañido, su espíritu loco, se queda solo.


Paula y Jon vuelven a encontrarse casualmente en un par de ocasiones, Jon siempre anhelante, Paula siempre reprimiendo sentimientos para no dañar lo que pueda quedar de su antiguo amor, porque siente que seguiría siendo una infidelidad, porque Paula es de Alex, porque Alex es de Paula. Siguen siendo almas gemelas, medias naranjas, amores queridos, reñidos, platónicos, simbólicos y perros. Tanto es así que siguen amándose en los rincones del mundo sombrío en que se han convertido sus vidas. Vuelven a amarse a mordiscos, a arañarse la espalda, golpear sus muslos y arrebatarse la ropa, sangrando heridas antiguas, encías sufridas y corazones mohosos. Amándose como nunca dejaron de amarse.


Pero Paula ya es otra, mira otro futuro, rasga otras ropas en sueños y espera impaciente la próxima casualidad que le acerque a Jon.


Pongamos que cualquier día, a cualquier hora, Paula y Alex terminan su amor en una cama cualquiera y  al salir a la calle chocan con un joven apuesto de camisa rayada y zapatillas añejas. Pongamos que saluda a Alex en un gesto rápido, gira la cara, abre la boca en un gesto de dolor roto de manos cogidas y apresa con fuerza la mano de su acompañante.


Pongamos que nunca más se ven. Ni Paula a Jon, ni Alex a Paula, ni Jon a Alex, ni Paula a Alex, ni Alex a Jon, ni Jon a Paula."

 

Los casos de las almejas teóricas (2005)